jueves, 20 de febrero de 2014

Joe Rogan y su experiencia con la privación sensorial

Joseph James Rogan 
Es un actor, comediante, presentador y exdeportista, y además un veterano comentarista del Ultimate Fighting Championship. Rogan también es conocido por su trabajo como Joe Garrelli en NewsRadio  y como anfitrión del programa de TV, Fear Factor. Nació el 11 de agosto de 1967 en Newark, Nueva Jersey, EE.UU. 
Aunque nunca fue concursante directo del reality si se muestran episodios donde tienen contacto con animales peligrosos como serpientes y arañas o desagradables como gusanos y cucarachas, y terminaba diciendo una frase que lo identificó “El miedo no es un factor para usted”.
Joe comenzó a practicar artes marciales a la edad de 13 años. Dentro de dos años, obtuvo un cinturón negro y pronto se convirtió campeón de Tae Kwon Do de cuatro años consecutivos. A la edad de 19, Rogan ganó los EE.UU. Abierto de Tae Kwon Do Campeonato, y obtuvo el Gran Campeonato. Joe acredita Tae Kwon Do por su disciplina y concentración, dos características que le han permitido lograr muchas cosas.
Tanto por sus  actos en The Fear Factor y su interés por el Tae Kwon Do demuestran su interés por las actividades dinámicas que implican hasta cierto punto riesgo, principalmente físico.

El famoso presentado de Fear Factor siempre ha estado interesado por lo riesgos, y hace unos cuantos años (aproximadamente en el año 2010) se arriesgó a tener su primera experiencia en un tanque de privación sensorial. Desde entonces quedó fascinado, y actualmente posee su propio tanque de aislamiento sensorial en su hogar. 

Rogan, en el siguiente video, describe la experiencia de privación sensorial como el mejor y más importante método que ha utilizado para desarrollar su mente. Explica que el tanque se encuentra lleno de agua mezclado con grandes cantidades de sal para poder flotar. Debido a que el agua está a la misma temperatura del cuerpo humano, luego de cierto tiempo uno la deja de sentir, uno deja de sentirse y se encuentra completamente relajado, libre de cualquier tensión. Y es ahí cuando se comienza filosofar, a pensar en eso que nos concierne, hasta llegar al punto de solo contemplar, llegar a ese instante donde se percibe al cuerpo y la mente como inexistente. El comediante enfatiza en que todos deberían de llevar a cabo esta experiencia pues uno aprende de sí mismo mucho mejor que de cualquier otra manera.